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Informe

Interpersonal Development
Assessment de

Bienvenido al informe del Interpersonal Development Assesment versión padres de familia, una oportunidad de comprender nuestra manera de ser y el impacto que generamos en nuestros hijos.
A continuación, podrás conocer un modelo integral de la conducta humana con énfasis en tu quehacer como padre o madre. Este te permitirá entender la forma en que experimentas el mundo de la crianza y la relación que tienes con tu hijo o hija. También te permitirá detectar áreas susceptibles a mejoras profundas que te llevarán a nutrir y fortalecer tus estrategias de crianza y educación, así como la relación con tus hijos. El Interpersonal Development Assesment para padres y madres te dará las herramientas para conocer tu vulnerabilidad particular como padre o madre, tus fuentes de estrés en la vida cotidiana o el malestar psicológico que pueden producir tus hijos o aspectos relacionados con ellos. También te mostrará las distintas formas que sueles usar para intentar gestionar estos aspectos durante el crecimiento y la crianza de tus hijos. Ser consciente de esta información te ayudará a construir un camino de desarrollo personal que te acompañe en tu tarea como padre o madre y te permitirá ofrecer una educación más sana y positiva. En este sentido, tu crecimiento personal tendrá un impacto en el crecimiento personal de tus hijos.

Muchos padres o madres se enfrentan a dificultades en la crianza y en la relación con sus hijos no por falta de amor, sino porque se les hace difícil gestionar los momentos retadores en la crianza y la educación. La crianza, por sus características viscerales, pone a los padres y madres en situaciones que son demandantes en virtud del propósito máximo que tienes de cuidar a sus hijos y ayudarlos a crecer. Con nuestro sistema podrás comprender:
Las Vulnerabilidades que generan las actitudes mentales con las que interpretas el mundo y las memorias afectivas con las que lo experimentas.
Que lo que activa el estrés y el malestar no son hechos concretos sino las actitudes mentales y memorias afectivas desde las que interpretas a tus hijos y que convierten sus conductas en Amenazas.
Que las Estrategias que utilizas para regular el estrés o malestar a veces solo funcionan a corto plazo, lo que puede terminar por generar problemas con tus hijos en el mediano y largo plazo.
INSTRUCCIONES
El IDA (Interpersonal Development Assessment) es el componente evaluativo del IDS (Interpersonal Development System). Con esta evaluación podrás conocer las vulnerabilidades personales que tu hijo o hija despierta involuntariamente en ti o aquellas circunstancias que pueden tornarse amenazantes respecto a tu relación con ellos. También conocerás los patrones de respuesta o estrategias que normalmente utilizas para gestionar el estrés o malestar que te producen. Esto te permitirá comprender mejor el impacto de estas respuestas en la relación que tienes con ellos.
Los resultados estarán clasificados en tres niveles:
Alto: Aquellos resultados a los que debes prestar especial atención, pues su influencia en tu personalidad y su impacto en tu familia y tus hijos ameritan revisión. En estos casos, debe tenerse la humildad suficiente para buscar ayuda profesional si los esfuerzos realizados y el trabajo en nuestra plataforma no son suficientes para conseguir el bienestar esperado.
Medio: Aquellos resultados que, en ciertas circunstancias de la crianza, en algunos momentos de la vida de tus hijos o en ciertos contextos influyen en tu personalidad y tienen un impacto en tu familia. Si bien no son temas críticos, su revisión puede aportar a tu desarrollo personal y a una mejora de tus relaciones familiares.
Bajo: Aquellos resultados que no son significativos y por lo tanto no se presentan en este informe.
Los resultados de esta evaluación deben ser adaptados y ajustados según las circunstancias únicas de cada padre o madre. Esta herramienta puede servir como una guía para que puedas conocerte mejor y crecer personalmente, pero no debe reemplazar la ayuda y el conocimiento profesional que pueda requerirse, pues no es un diagnóstico de problemas psicológicos o algún tipo de trastorno.
IMPORTANTE:
  • Al final de estos resultados, encontrarás el link para que puedas descargarlos.
  • ⁠Al final de estos resultados encontrarás el link a nuestra plataforma del programa. Allí podrás adquirir un plan personalizado para ti a partir de tus resultados, por si quieres trabajar en alguno de ellos.

Vulnerabilidad o áreas profundas de mejora de

La vulnerabilidad de una persona se construye a través de una serie de experiencias con significado personal que marcan al ser humano. Dichas vivencias constituyen la biografía de cada persona y se convierten en filtros por medio de los cuales leemos ciertos aspectos de la realidad que nos pueden parecer más o menos amenazantes, lo que genera un sistema de defensa que se conoce como “estrategias de afrontamiento”. Estos filtros son una sensibilidad especial que se activa en presencia de ciertas personas o circunstancias que interpretamos como amenazantes y se convierten en los lentes con los que observamos el mundo.

Las áreas profundas de mejora son memorias afectivas, sensaciones o sensibilidades que suelen venir acompañadas de una serie de creencias acerca de lo que es terrible, grave o inaceptable en la vida y lo que cada individuo siente que es capaz de hacer, sentir o pensar. Esta mezcla de dolores y creencias son, en otras palabras, la vulnerabilidad de cada persona. 

Así pues, la vulnerabilidad se construye a través de diferentes dolores como el rechazo, la insuficiencia, el desamor o el desprecio, que generan estrés y malestar, así como patrones de relación que terminan lastimando diferentes vínculos personales.

En la crianza de tus hijos, estas vulnerabilidades participan de forma activa y permean la relación que tienes con ellos. Ellas aparecen en diferentes momentos de tu ciclo vital y del momento de desarrollo de tu hijo. En ocasiones, lo que hace que te sientas amenazado o estresado son en realidad estos filtros con los que lees lo que crees grave en la vida, y no directamente las actitudes o acciones de tu hijo o de tu hija.

INSUFICIENCIA (MEDIO)

La tendencia a este dolor genera una sensibilidad particular a sentir que es importante demostrar que se es un padre o una madre suficiente y capaz. Se trata de padres y madres de familia que en ciertas circunstancias no logran experimentar la satisfacción por algunos logros, y creen que estos no son siempre tan merecidos o que no se hace lo suficiente para alcanzarlos. Es por ello que ven los logros de sus hijos menos significativos de lo que son en realidad. Un padre o una madre que experimenta el miedo a la insuficiencia puede sentir en ocasiones una presión interna por demostrar que es capaz y suficiente para criar a su hijo o hija de la mejor manera posible. También puede estar a veces preocupado por cumplir con las expectativas propias y de los demás, lo que lo lleva a sobreesforzarse en la educación o crianza de sus hijos y buscar la perfección en lo que ellos hacen.
Equivocarse, fracasar, errar o cualquier indicio de que no logran tener el nivel adecuado para hacer algunas cosas los puede llegar estresar en algunas ocasiones. A veces se sienten mal cuando sus hijos no alcanzan buenos resultados o tienen un buen nivel, puede angustiarlos la duda de si las cosas o acciones por hacer en la crianza son las adecuadas o suficientes. Esta sensibilidad particular les hace interpretar como amenazantes algunas circunstancias en las que creen que por el comportamiento de sus hijos su imagen se verá afectada, “quedarán mal” o serán vistos como malos padres o madres.
En algunas situaciones, este tipo de persona tiene dificultades para relajarse y disfrutar del presente porque tiende a estar preocupado por no estar haciendo lo suficiente.
Los padres y madres con esta sensibilidad suelen tener creencias como:
A estos padres y madres no les es fácil describir la sensación de la insuficiencia; sin embargo, suelen caracterizarla con descripciones como las siguientes:
Los padres y madres con esta susceptibilidad quisieran sentirse orgullosos de sus hijos, sentir la gratitud, la valoración y el trato justo de ellos; les gustaría no sentirse juzgados, descalificados o acusados. En ocasiones, la sensación de insuficiencia los puede llevar a estar ocupados con asuntos distintos de la crianza, sin poder dedicarles a sus hijos el tiempo que deberían.

INSUFICIENCIA (ALTO)

El dolor de la insuficiencia genera una sensibilidad particular que te hace creer que debes demostrar que eres un padre o una madre suficiente y capaz. Los padres o madres de familia que presentan un nivel alto de este tipo de dolor no logran experimentar satisfacción por sus logros y creen que ellos no son tan merecidos o que han hecho lo suficiente para alcanzarlos. Es por ello que ven los logros de sus hijos menos significativos de lo que son en realidad. Un padre o una madre que experimenta un miedo profundo a la insuficiencia puede sentir una gran presión interna por demostrar constantemente que es capaz y suficiente para criar a su hijo o hija de la mejor manera posible. También puede estar constantemente preocupado por cumplir con las expectativas propias y de los demás, lo que lo lleva a sobreesforzarse en la educación o crianza de sus hijos y buscar siempre la perfección en todo lo que ellos hacen.
Equivocarse, fracasar, errar o cualquier indicio de que no logran tener el nivel adecuado para hacer lo que deben hacer ellos o sus hijos los estresa. Se sienten mal o vacíos cuando sus hijos no alcanzan los mejores resultados o el máximo nivel y puede angustiarlos la duda de si las cosas o acciones por hacer en la crianza son las adecuadas o suficientes. Esta sensibilidad particular les hace interpretar como amenazantes todas aquellas circunstancias en las que creen que por el comportamiento de sus hijos su imagen se verá afectada, “quedarán mal” o serán vistos como malos padres o madres. Para enfrentarse a estos miedo utilizan cualquier herramienta de la que puedan valerse.
Este tipo de persona tiene dificultades para relajarse y disfrutar del presente porque siempre está preocupado por no estar haciendo lo suficiente o por no estar siendo lo bastante bueno como padre o madre.
Los padres y madres con esta sensibilidad suelen tener creencias como:
A estos padres y madres no les es fácil describir la sensación de la insuficiencia; sin embargo, suelen caracterizarla con descripciones como las siguientes:
Los padres y madres con esta susceptibilidad añoran sentirse orgullosos de sus hijos, sentir la gratitud, la valoración y el trato justo de ellos; les gustaría no sentirse juzgados, descalificados o acusados. A veces la sensación de insuficiencia los lleva a estar muy ocupados. En ocasiones, también puede llevarlos a estar ocupados con asuntos distintos de la crianza tales como el trabajo y no poder dedicarles a sus hijos el tiempo que deberían.

RECHAZO (MEDIO)

El dolor del rechazo en los padres y madres genera una sensibilidad particular a sentir que necesitan la aprobación de las personas, incluidos sus hijos, pues consideran que ser rechazado es algo negativo. En algunas circunstancias sienten vergüenza de ser vistos en su interior, como si escondieran algo por lo que podrían ser burlados o poco admirados. En ocasiones se angustian si deben exponerse y guardan un sentimiento de no pertenencia; se sienten raros y que a veces pueden ser abandonados con facilidad. Esta sensibilidad particular les hace interpretar como amenazantes algunas situaciones de exposición social novedosas o poco familiares.
Un padre o una madre que tiene miedo al rechazo puede sentir deseos de buscar la aprobación de su hijo o hija. Esto podría llevar a una mayor exigencia de sí mismo y en algunas circunstancias a dificultades para fomentar la autonomía de los niños, pues no quiere sentir malestar cuando asume una postura firme con su hijo.
Puede afectarle que sus hijos u otras personas no los admiren como padres.
Estos padres pueden tener algunas dificultades para establecer límites claros y firmes, ya que el miedo al rechazo a veces podría hacerles evitar confrontaciones o situaciones conflictivas.
Los padres y madres con esta sensibilidad suelen tener creencias como:
A estos padres y madres no les es fácil describir la sensación de rechazo; sin embargo, suelen caracterizarla con descripciones como las siguientes:
El padre o madre con esta susceptibilidad añora sentirse aceptado y aprobado, tener relaciones sin tantas fluctuaciones afectivas y con grandes certezas, y vivir la aceptación de la manera más constante y estable posible.

RECHAZO (ALTO)

El dolor del rechazo en los padres y madres genera una sensibilidad particular a sentir que necesitan la aprobación constante y estable de todas las personas, incluidos sus hijos, pues consideran que ser rechazado es insoportable. Sienten vergüenza de ser vistos en su interior, como si escondieran algo por lo que podrían ser humillados, burlados o poco admirados. Se angustian fácilmente si deben exponerse y guardan un sentimiento de no pertenencia; se sienten raros y que pueden de ser abandonados con facilidad. Esta sensibilidad particular les hace interpretar como amenazantes todas aquellas circunstancias de exposición social novedosas o poco familiares. Solo pensar o imaginar la situación interpretada como peligrosa puede despertarles miedo. La ambivalencia afectiva, las personas altamente independientes o descalificadoras los activan fácilmente. Para enfrentarse a estos miedos utilizan cualquier herramienta de la que puedan valerse.
Un padre o una madre que tiene miedo al rechazo puede sentir una constante necesidad de buscar la aprobación de su hijo o hija. Esto podría desencadenar una sobreexigencia de sí mismo y dificultades para fomentar la autonomía de los niños, pues no quiere sentir malestar cuando asume una postura firme frente a su hijo. Este tipo de padre o madre siente una gran necesidad de agradarles a sus hijos por temor a no sentirse aceptado.
También puede afectarle que sus hijos u otras personas no los admiren como padres.
Estos padres pueden tener dificultades para establecer límites claros y firmes, ya que el miedo al rechazo puede hacerles evitar confrontaciones o situaciones conflictivas. Puede ser un padre o madre que busca complacer a su hijo o hija a cualquier costo, incluso sacrificando sus propias necesidades o valores.
Los padres y madres con esta sensibilidad suelen tener creencias como:
A estos padres y madres no les es fácil describir la sensación de rechazo; sin embargo, suelen caracterizarla con descripciones como las siguientes:
El padre o madre con esta susceptibilidad añora sentirse aceptado y aprobado de forma incondicional, tener relaciones sin fluctuaciones afectivas y con grandes certezas, y vivir la aceptación de manera constante y estable.

DESAMOR (MEDIO)

El dolor del desamor genera en el padre o la madre una sensibilidad particular a sentir que las personas o los hijos a veces no pueden amarlo si no lo admiran o no lo tienen en cuenta de manera estable. También se caracteriza por una necesidad de sentir que los hijos deben ser admirados y reconocidos. La sensación secreta de soledad interna golpea a este tipo de padres, que viven la indiferencia por parte de sus hijos (o hacia ellos) y la descalificación como un desamor que les genera incomodidad y algunas veces rabia. Esta sensibilidad particular le hace interpretar como amenazantes algunas circunstancias en las que cree que su imagen es puesta por debajo, no recibe un trato especial o está siendo tratado como si no fuera valioso. El padre o la madre espera que sus hijos estén de manera incondicional para él o ella.
El padre o madre con el miedo al desamor puede buscar la atención de su hijo o hija con la esperanza de ser admirado. Este tipo de persona quiere ser en ocasiones el centro de atención de su hijo, sentirse necesitado y buscar que su hijo o hija se sienta orgulloso de ella.
Este tipo de personas puede sentirse rechazado por sus hijos si no le dan un lugar especial o no lo tienen en cuenta en ciertas circunstancias. Algunas veces, cuando sus hijos están ocupados en sus propias actividades, puede sentirse ignorado.
Los padres y madres con esta sensibilidad suelen tener creencias como:
A estos padres y madres no les es fácil describir la sensación de desamor; sin embargo, suelen caracterizarla con descripciones como las siguientes:
La persona con esta susceptibilidad añora con alguna frecuencia sentirse amado, respetado y reconocido de forma incondicional, y espera que estén muy pendientes de él o ella. También añora en ocasiones sentirse respetado y reconocido por otros en su tarea de maternidad o paternidad.

DESAMOR (ALTO)

El dolor del desamor genera en el padre o la madre una sensibilidad particular a sentir que las personas o los hijos no pueden amarlo si no lo admiran o no lo tienen en cuenta de manera estable y constante. También se caracteriza por una necesidad de sentir que los hijos deben ser admirados y reconocidos. La sensación secreta de soledad interna golpea a este tipo de padres, que viven la indiferencia por parte de sus hijos (o hacia ellos) y la descalificación como un desamor insoportable que les genera incomodidad y a veces rabia. Esta sensibilidad particular les hace interpretar como amenazantes todas aquellas circunstancias en las que creen que su imagen es puesta por debajo, no reciben un trato especial o están siendo tratados como si no fuera valioso. El padre o la madre espera que sus hijos estén de manera incondicional y absoluta para él o ella, y considera la ambivalencia como una herida fuerte. Para enfrentarse a estos miedos utiliza cualquier herramienta de la que pueda valerse.
El padre o madre con el miedo profundo al desamor puede buscar constantemente la atención de su hijo o hija con la esperanza de ser admirado y, por lo tanto, amado. Este tipo de persona quiere ser el centro de atención de su hijo, sentirse necesitado y asegurar que sus hijos se sientan orgullosos de ella.
El padre o la madre que teme al desamor puede sentirse rechazado por sus hijos si no le dan un lugar especial o no lo tienen en cuenta de manera permanente. También puede ser muy sensible a cualquier señal de crítica por parte de su hijo o hija, lo que lo hace sentir herido e incomprendido. Cuando sus hijos están ocupados en sus propias actividades, puede sentir ambivalencia afectiva y llegar a pensar que no son prioridad para ellos.
Este tipo de personas puede también sentir la necesidad de presionar a sus hijos a que se comporten de maneras específicas para que sean aceptados y admirados.
Los padres y madres con esta sensibilidad suelen tener creencias como:
A estos padres y madres no les es fácil describir la sensación de desamor; sin embargo, suelen caracterizarla con descripciones como las siguientes:
La persona con esta susceptibilidad añora sentirse amado, respetado y reconocido de forma incondicional, y espera que estén muy pendientes de él o ella todo el tiempo. También añora sentirse respetado y reconocido por otros en su tarea de maternidad o paternidad.

DESPRECIO (MEDIO)

El dolor del desprecio genera una sensibilidad particular a sentirse invalidado y menospreciado. Se vive con molestia y en ocasiones con rabia el ser subestimado o visto como alguien de segunda categoría, incluso en su quehacer en la crianza. En algunas circunstancias, las personas con este dolor se sienten desconfiadas y no les gusta ser limitadas en su libertad por sus hijos o las personas con las que comparten su educación. Además, tienden a no recibir bien los límites al considerarlos formas de opresión les demuestran que no son valorados. Experimentar algunas veces que sus hijos u otros los están viendo como tontos o poco valiosos les molesta mucho. Los padres o madres con dolor al desprecio viven en ocasiones la traición como algo muy doloroso y difícil de superar. Esta sensibilidad particular les hace interpretar como amenazantes algunas circunstancias en las que creen estar siendo tratados como personas de bajo nivel, maltratados, coartados u obligados a actuar como no quieren. En la crianza, algunas veces pueden sentir que la presencia de sus hijos los limita o los obliga a llevar una vida que no desean. A veces, pueden sentirse amenazados cuando es otro el que quiere y decide qué hacer. Estas personas utilizan las estrategias que hagan falta para prevenir que surja esta sensación de malestar, bien sea postergando, oponiéndose frontalmente o de forma pasiva como una forma de decir “es cuando yo quiera”.
Por momentos, este padre o madre puede poner sus necesidades por encima de las de sus hijos. En algunas circunstancias, puede también tener reacciones fuertes con sus hijos para prevenir verse vulnerable y para dejarles saber que es él quien decide cuándo y cómo se hacen las cosas.
Estas personas quieren sentirse reconocidas y en algunas ocasiones van a intentar que tanto sus hijos como otros no pasen por encima de ellas o menosprecien su tarea como padre o madre. También añoran que sus hijos sean fuertes, reconocidos y admirados.
Los padres y madres con esta sensibilidad suelen tener creencias como:
A estos padres y madres no les es fácil describir la sensación de desprecio; sin embargo, suelen caracterizarla con descripciones como las siguientes:
El padre o madre con esta susceptibilidad añora sentirse más apreciado, libre y sin tantas obligaciones impuestas, con una crianza liberal, con hijos “todo terreno” y descartando algunas veces las limitaciones de la crianza y la educación.

DESPRECIO (ALTO)

El dolor del desprecio genera una sensibilidad particular a sentirse invalidado y menospreciado. Se vive con molestia y rabia el ser subestimado o visto como alguien de segunda categoría, incluso en su quehacer en la crianza. Estas personas se sienten desconfiadas , no soportan ser limitados en su libertad por sus hijos o las personas con las que comparten su educación, y no aceptan límites pues consideran que estos son formas de opresión que les demuestran que no son valorados. Les molesta intensamente sentir que sus hijos u otros los están viendo como tontos o poco valiosos. Además, suelen vivir la traición como algo muy doloroso y difícil de superar. Esta sensibilidad particular les hace interpretar como amenazantes todas aquellas circunstancias en las que creen estar siendo tratadas como personas de bajo nivel, maltratadas, coartadas u obligadas a actuar como no quieren. En la crianza, pueden sentir que la presencia de sus hijos los limita o los obliga a llevar una vida que no desean y eso les molesta. Pueden sentirse amenazados cuando es otro el que quiere y decide qué hacer. Estas personas utilizan las estrategias que hagan falta para prevenir que surja esta sensación de malestar, bien sea postergando, oponiéndose frontalmente o de forma pasiva como una forma de decir “es cuando yo quiera”. Ceder los llena de resentimiento progresivamente.
Este padre o madre puede poner sus necesidades por encima de las de sus hijos. Puede también, por su necesidad de mostrar su poder de decisión, postergar la atención de las necesidades de sus hijos. Puede tener reacciones fuertes con sus hijos para prevenir verse vulnerable y para dejarles saber que es él o ella quien decide cuándo y cómo se hacen las cosas.
Estas personas quieren sentirse reconocidas y garantizar que tanto sus hijos como otros no pasen por encima de ellas o menosprecien su tarea como padre o madre. También añoran que sus hijos sean fuertes, reconocidos y admirados.
Los padres y madres con esta sensibilidad suelen tener creencias como:
A estos padres y madres no les es fácil describir la sensación de desprecio; sin embargo, suelen caracterizarla con descripciones como las siguientes:
El padre o madre con esta susceptibilidad añora sentirse apreciado, libre y sin obligaciones impuestas, con una crianza liberal, con hijos “todo terreno” y descartando las limitaciones de la crianza y la educación.

HIPERVULNERABLE (ALTO)

El dolor de la hipervulnerabilidad se da sólo en el nivel de la restricción, en personas altamente sensibles a cualquier forma de amenaza por haber configurado tres o cuatro dolores. En ellos puede ser difícil distinguir qué prevalece pues a veces lo visible o externalizante parece ser lo principal, y se ocultan dolores que quizás pueden ser la razón verdadera del malestar. En este nivel se encuentran personas que no se sienten suficientes ni capaces de enfrentar los retos de la vida, que son impostores y que no merecen los logros y las cosas buenas que les pasan. Todo reto de la vida o cualquier crítica sea personal o en la crianza constituye una amenaza a su capacidad, una posible crisis de fracaso o la destrucción de su imagen. Dependiendo del vínculo, utilizaran estrategias agresivas de primer nivel, especialmente la despersonalización. Sin embargo, al mismo tiempo necesitan la aprobación constante y estable de todas las personas, pues ser rechazados les resulta insoportable. La sensación de tener en su interior algo malo o estropeado por lo que podrían ser humillados, burlados o poco admirados les impide la intimidad real. Tienen una sensación de no pertenencia, se sienten raros y fáciles de ser abandonados. Cualquier persona o circunstancia poco familiar o que no puedan controlar completamente (incluso si es imaginada o solo una proyección) los estresa y enferma.
La experiencia interna de desamor les hace sentir que no pueden ser amados y que incluso no pueden amar por estar estropeados. La indiferencia, la descalificación, la subestimación, la traición o cualquier amenaza que los haga sentir incómodos los llena de una rabia que solo suelen expresar en los vínculos cercanos, por lo que se llenan de una gran angustia posterior, pues activan por sí mismos su dolor del rechazo y el abandono. Con ello, necesitan unas estrategias de primer nivel para calmarse y generan dolores que terminan fácilmente en síntomas obsesivos, ataques de pánico o depresión. Estas personas se sienten desconfiadas y no soportan ser limitadas en su libertad. Todas aquellas circunstancias en la crianza o educación en las que creen estar siendo tratados como padres y madres de bajo nivel, maltratados, coartados u obligados a actuar como no quieren, los conducen a estrategias para prevenir que surja esta sensación, para destruir o para ponerse a salvo de a aquello o aquellos, incluidos sus hijos, que la estén generando. Esto lo hacen bien sea postergando, oponiéndose frontalmente o de forma pasiva como una forma de decir “es cuando yo quiera” o “yo soy el padre/madre y sé cuándo y cómo se hace”. Estas múltiples polaridades los hacen parecer padres y madres con personalidades muy cambiantes.
Todas aquellas circunstancias en las que creen estar siendo tratados como personas de bajo nivel, maltratados, coartados u obligados a actuar como no quieren los conducen a desarrollar estrategias para prevenir que surja esta sensación, para destruir o para ponerse a salvo de aquel o aquello que lo genera. Esto lo hacen bien sea postergando, oponiéndose frontalmente o de forma pasiva como una forma de decir “es cuando yo quiera”. Estas múltiples polaridades los hacen parecer individuos con personalidad múltiple y muy proclives al uso de estrategias de primer nivel, incluyendo síntomas psicológicos complejos.
La experiencia de ser padre o madre con el dolor de la hipervulnerabilidad se refleja de forma intensa en el cuidado y la protección de los hijos. Aquellos que son altamente sensibles a las amenazas, debido a experiencias pasadas dolorosas, enfrentan desafíos únicos en su rol parental. A menudo, luchan con sentimientos de insuficiencia y temen no poder manejar adecuadamente los desafíos que la vida les presenta y se sienten como impostores que no merecen las alegrías y los logros que sus hijos traen. Cualquier situación crítica o desafiante, ya sea para ellos o para sus hijos, la perciben como una amenaza a su capacidad de cuidar y protegerlos, lo que desencadena una crisis interna de ansiedad y miedo al fracaso.
Aunque puedan mostrar una actitud agresiva para proteger a su familia, al mismo tiempo anhelan constantemente la aprobación y el apoyo de quienes los rodean, ya que el rechazo les resulta profundamente doloroso. Cualquier situación que escape a su control en la crianza que les resulte desconocida les genera estrés y angustia, aunque esta situación exista solo en su imaginación.

Interpretación de amenazas de

Los filtros de la categoría denominada “Vulnerabilidad” generan una disposición personal a percibir como más amenazantes a ciertas personas o circunstancias particulares. Las amenazas son conductas o situaciones reales o imaginarias relacionadas con los hijos que aumentan la probabilidad de que se active la vulnerabilidad particular de una persona. Esto genera estrés y malestar psicológico e invita a poner en marcha estrategias de afrontamiento que buscan prevenir que surja el malestar o eliminarlo una vez se activa la vulnerabilidad. Las amenazas pueden ser reales o tan solo interpretaciones fruto de los filtros impuestos por la vulnerabilidad; sin embargo, la experiencia de amenaza y la disforia que la acompaña es vivida como real. Lo fundamental es tener claro que entre más amplia sea la vulnerabilidad particular de una persona, mayor será la sensibilidad a estas amenazas.
Los padres y madres que perciben a sus hijos o situaciones asociadas a ellos como amenazantes, experimentan estas vivencias con mayor intensidad o frecuencia en virtud de los filtros que impone la vulnerabilidad y que, en muchas ocasiones, generan que el padre o madre vea como estresantes ciertas conductas de sus hijos que no lo son. Las amenazas terminan convirtiéndose en estresores de la crianza y de la relación con los hijos que activan los mecanismos de protección de cada persona.

Las amenazas pueden estar asociadas al temperamento y al carácter de los hijos. Su desarrollo físico y emocional también puede percibirse como amenazante a causa de la carga de comportamientos nuevos que pueden ser retadores. Esto puede ocurrir con un hijo, pero no con otro, o las amenazas pueden ser diferentes con cada uno. Algunos ejemplos de esto son las pataletas de los dos años, la inflexibilidad de los siete años y la oposición típica de los adolescentes.

Las características del temperamento y el carácter de los hijos pueden manifestarse en reacciones que los padres y las madres perciben como amenazantes debido a sus propias vulnerabilidades, sus áreas de mejora profundas o sus dolores. Los padres y madres ven el mundo a través de un lente que está influenciado por su genética (el temperamento), sus aprendizajes (el carácter) y las decisiones que toman en la vida. El comportamiento de los hijos y el impacto que tienen en su entorno se observa a través de este lente que puede enfocarse más en ciertas áreas que en otras.

INEFICIENCIA O EQUIVOCACIÓN (MEDIO)

La amenaza de la ineficiencia o equivocación hace referencia a algunas situaciones en las que se aumenta la probabilidad de que los hijos puedan ser mal vistos o afectar la buena imagen de sus padres como fruto de un bajo rendimiento, la lentitud con la que realizan una acción o la inhabilidad para llevar a cabo una tarea correctamente. Esta amenaza también surge en situaciones en las que existe la posibilidad de cometer errores que afectan a los hijos, bien ser por su propia culpa o bien por circunstancias externas, así como en momentos en que las cosas no salen como estaban planeadas y surge o se percibe una situación de fracaso de los hijos. La amenaza de la ineficiencia o de la equivocación a veces induce al padre o a la madre a estar vigilante de señales de subestimación o descalificación en lo referente a sus hijos. Su radar les hace estar en ocasiones pendientes de algún signo de injusticia que los deje en un percibido nivel inferior. En algunos casos, a estas personas les activa el dolor cualquier hijo que, fruto de su lentitud, de su mal manejo del tiempo o de un error que cometa, afecte su desempeño como padre o madre. A veces les molesta que los interrumpan, les hagan cancelar compromisos, los atrasen en eventos o responsabilidades o les toque acompañarlos a reuniones que estiman como banales o poco útiles.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden detonar la amenaza de la ineficiencia o equivocación:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ESTA AMENAZA ACTIVAR OCASIONALMENTE TUS DOLORES PARTICULARES?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:

INEFICIENCIA O EQUIVOCACIÓN (ALTO)

La amenaza de la ineficiencia o equivocación hace referencia a situaciones en las que aumenta la probabilidad de que los hijos puedan ser mal vistos o afectar la buena imagen de sus padres como fruto de un bajo rendimiento, la lentitud con la que realizan una acción o la inhabilidad para llevar a cabo una tarea correctamente. Esta amenaza también surge en situaciones en las que existe la posibilidad de cometer errores que afectan a los hijos, bien sea por su propia culpa o bien por circunstancias externas, así como en momentos en que las cosas no salen como estaban planeadas y surge o se percibe una situación de fracaso de los hijos. La amenaza de la ineficiencia o de la equivocación induce al padre o a la madre a estar vigilante de señales de subestimación o descalificación en lo referente a sus hijos. Su radar les hace estar pendientes de cualquier signo de injusticia que los deje en un percibido nivel de inferioridad. A estas personas les activa el dolor cualquier hijo que, fruto de su lentitud, de su mal manejo del tiempo o de un error que cometa, afecte su desempeño o imagen como padre o madre. Les molesta que los interrumpan, les hagan cancelar compromisos, los atrasen en eventos o responsabilidades o les toque acompañarlos a reuniones que estiman como banales o poco útiles.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden detonar la amenaza de la ineficiencia o equivocación:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ACTIVAR TUS DOLORES PARTICULARES ESTA AMENAZA?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:

DESAPROBACIÓN (MEDIO)

La amenaza de la desaprobación hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) en ocasiones aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta desaprobado o rechazado. Tal amenaza se presenta en algunos escenarios en los que es posible recibir críticas o rechazo por parte de los hijos u otras personas relacionadas con ellos. Estas críticas pueden originarse en la forma de educar del padre o la madre, sus decisiones sobre crianza o sencillamente su comportamiento habitual.
La amenaza de la desaprobación suele afectar principalmente a personas sensibles a la crítica, la corrección o la evaluación que en ocasiones se sienten con miedo de ser rechazados o abandonados. La desaprobación es vivida por ellos como algo poco agradable. Estos padres o madres se vuelven relativamente reacios al conflicto o cualquier señal de no ser queridos y se dejan intimidar a veces por sus hijos u otras personas que están involucradas en su crianza.
La desaprobación los hace angustiarse en ocasiones ante la posibilidad de perder el apoyo, la ayuda o vivir el abandono.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden esporádicamente detonar esta amenaza:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ESTA AMENAZA ACTIVAR OCASIONALMENTE TUS DOLORES PARTICULARES?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:

DESAPROBACIÓN (ALTO)

La amenaza de la desaprobación hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta desaprobado o rechazado. Tal amenaza se presenta en escenarios en los que es posible recibir críticas o rechazo por parte de los hijos u otras personas relacionadas con ellos. Estas críticas pueden originarse en la forma de educar del padre o la madre, sus decisiones sobre crianza o sencillamente su comportamiento habitual.
La amenaza de la desaprobación suele afectar principalmente a personas sensibles a la crítica, la corrección o la evaluación y que se sienten con miedo de ser rechazados o abandonados. La desaprobación es vivida por ellos como algo insoportable. Se vuelven reticentes al conflicto o cualquier señal de no ser queridos y se dejan intimidar fácilmente por sus hijos u otras personas que están involucradas en su crianza.
La desaprobación los hace angustiarse ante la posibilidad de perder el apoyo, la ayuda o vivir el abandono.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden detonar la amenaza de la desaprobación:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ACTIVAR TUS DOLORES PARTICULARES ESTA AMENAZA?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:

EXPOSICIÓN SOCIAL (MEDIO)

La amenaza de la exposición social hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) en ocasiones aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta expuesto socialmente, en circunstancias en las que el ambiente o las personas no son de su entera confianza, son poco conocidas o el contexto resulta nuevo para él o ella. También se activa a veces en situaciones en las que los hijos critican o descalifican a sus padres delante de otras personas y los hacen sentir expuestos negativamente, o bien cuando, ocasionalmente, un padre o madre se siente vulnerable y juzgado por decisiones que toma frente a sus hijos en situaciones sociales que involucran a otros padres y madres Tal amenaza suele afectar principalmente a personas sensibles a la burla, la humillación o la falta de control de contextos desconocidos o en los que son muy visibles. A estas personas puede tensionarlas lo socialmente inesperado, llamar la atención, el escarmiento público, la mirada aguda de otros, ser el centro de atención o ser puestos en evidencia ante otras personas.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden esporádicamente detonar esta amenaza:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ESTA AMENAZA ACTIVAR OCASIONALMENTE TUS DOLORES PARTICULARES?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza ocasionalmente podría activarlo cuando, por ejemplo:

EXPOSICIÓN SOCIAL (ALTO)

La amenaza de la exposición social hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta expuesto socialmente en circunstancias en las que el ambiente o las personas no son de su entera confianza, son desconocidas o el contexto resulta nuevo en su vida. También se activa en situaciones en las que los hijos critican o descalifican a sus padres delante de otras personas y los hace sentir expuestos negativamente, o bien cuando un padre o madre se siente vulnerable y juzgado por decisiones que toma frente a sus hijos en situaciones sociales que involucran a otros padres y madres. Tal amenaza suele afectar principalmente a personas sensibles a la burla, la humillación o la falta de control de contextos desconocidos o en los que son muy visibles. A estas personas las tensiona generalmente lo socialmente inesperado, llamar la atención, el escarmiento público, la mirada aguda de otros, ser el centro de atención o ser puestos en evidencia ante otras personas.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden detonar la amenaza de exposición social:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ACTIVAR TUS DOLORES PARTICULARES ESTA AMENAZA?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:

DESCALIFICACIÓN (MEDIO)

La amenaza de la descalificación hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) en ocasiones aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta descalificado o afectado en su valor propio. Estas personas tienen una sensibilidad a percibir cuando no se les da la atención que cree merecer. Esta amenaza puede activarse ocasionalmente en circunstancias que les hacen sentir que no están a la altura de las expectativas de los demás, incluidos sus hijos, lo que puede llevarlos a cuestionar sus capacidades como padre o madre y a sentirse menospreciados en la labor de la crianza. En ocasiones, su sistema de radares les hace percibir e interpretar diferentes señales de descalificación que los hacen sentir incómodos y molestos al estar en lugares en los que son uno más, sin recibir trato especial alguno o la atención que deberían.
En este sentido, a veces pueden sentirse irrespetados si no reciben un trato especial por parte de sus hijos u otras personas.
En ocasiones, los individuos, incluidos sus hijos, o circunstancias que los opacan o les impiden sobresalir pueden afectarlos.
Además, puede molestarles ocasionalmente no tener un trato especial o estar en lugares y situaciones que no consideran de un estatus superior.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden detonar esporádicamente esta amenaza:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ESTA AMENAZA ACTIVAR OCASIONALMENTE TUS DOLORES PARTICULARES?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría esporádicamente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría esporádicamente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría esporádicamente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría esporádicamente activarlo cuando, por ejemplo:

DESCALIFICACIÓN (ALTO)

La amenaza de la descalificación hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta descalificado o afectado en su valor propio. Estas personas tienen una alta sensibilidad a percibir que cuando no se les da la atención que cree merecer es porque están menospreciando su valía. La amenaza puede activarse en circunstancias que les hacen sentir que no están a la altura de las expectativas de los demás, incluidos sus hijos, lo que puede llevarlos a cuestionar sus capacidades como padre o madre y a sentirse menospreciados en la labor de la crianza. Su sistema de radares les hace percibir e interpretar diferentes señales de descalificación que los hacen sentir incómodos y molestos al estar en lugares en los que son uno más, sin recibir trato especial alguno o la atención que deberían.
En este sentido, pueden sentirse irrespetados si no reciben un trato especial por parte de sus hijos u otras personas.
Los individuos, incluidos sus hijos, o circunstancias que los opacan o les impiden sobresalir pueden afectarlos.
Además, puede molestarles no tener un trato especial o estar en lugares y situaciones que no consideran de un estatus superior.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden detonar la amenaza de la descalificación:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ACTIVAR TUS DOLORES PARTICULARES ESTA AMENAZA?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:

INDIFERENCIA (MEDIO)

La amenaza de la indiferencia hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) en ocasiones aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta afectado en su valor propio al ser ignorado y no prestársele la atención que cree merecer. Cuando estas personas se sienten ignoradas en su rol de padre o de madre, suelen experimentar una sensación de soledad y desconexión con sus hijos. Esta amenaza también se activa cuando sienten que algunas de sus opiniones sobre la crianza no reciben la atención que consideran merecer.
Su sistema de radares les hace interpretar ocasionalmente señales de indiferencia que los hacen sentir incómodos o que sus hijos no están tan pendientes de sí como debiesen estarlo.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden ocasionalmente detonar esta amenaza:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ESTA AMENAZA ACTIVAR OCASIONALMENTE TUS DOLORES PARTICULARES?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría esporádicamente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría esporádicamente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría esporádicamente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría esporádicamente activarlo cuando, por ejemplo:

INDIFERENCIA (ALTO)

La amenaza de la indiferencia hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta afectado en su valor propio al ser ignorado y no prestársele la atención que cree merecer. Cuando estas personas se sienten ignoradas en su rol de padre o de madre, suelen experimentar una sensación de soledad y desconexión con sus hijos. Esta amenaza también se activa cuando sienten que sus opiniones sobre la crianza no reciben la atención que consideran merecer.
Su sistema de radares les hace interpretar con cierta constancia señales de indiferencia que los hacen sentir incómodos o que sus hijos no están tan pendientes de sí como debiesen estarlo.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden detonar la amenaza de la indiferencia:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ACTIVAR TUS DOLORES PARTICULARES ESTA AMENAZA?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:

COERCIÓN (MEDIO)

La amenaza de la coerción hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) en ocasiones aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta presionado a tener que adaptarse a cumplir ciertas normas o parámetros. Circunstancias en las que se siente obligado a cumplir con algunas reglas o expectativas en la crianza de su hijo o hija pueden generarle estrés y sensación de que se le está limitando su libertad. Esta amenaza se activa también ocasionalmente en situaciones en las que siente que al cumplir con las expectativas de los demás se le limita y controla su labor como padre o madre.
A estas personas les incomoda cuando ‘las obligan’ a actuar a cierta velocidad o de una forma particular.
A veces, su sistema de radares les permite detectar cualquier señal de estar siendo limitadas en su libertad y perciben que las normas, los límites, las leyes o cualquier solicitud son una restricción impuesta que les molesta.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden esporádicamente detonar esta amenaza de la coerción:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ESTA AMENAZA ACTIVAR OCASIONALMENTE TUS DOLORES PARTICULARES?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:

COERCIÓN (ALTO)

La amenaza de la coerción hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta presionado a tener que adaptarse a cumplir ciertas normas o parámetros. Circunstancias en las que se siente obligado a cumplir con algunas reglas o expectativas en la crianza de su hijo o hija que pueden generarle estrés y sensación de límites de su libertad. Esta amenaza se activa también en situaciones en las que siente que al cumplir con las expectativas de los demás se le limita y controla su labor como padre o madre.
A estas personas les incomoda cuando ‘las obligan’ a actuar a cierta velocidad o de una forma particular.
Su sistema de radares les permite detectar cualquier señal de estar siendo limitadas en su libertad, y perciben que las normas, los límites, las leyes o cualquier solicitud son una restricción impuesta que les molesta.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden detonar la amenaza de la coerción:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ACTIVAR TUS DOLORES PARTICULARES ESTA AMENAZA?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:

SUBESTIMACIÓN (MEDIO)

La amenaza de la subestimación hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) aumentan en ocasiones la probabilidad de que el padre o la madre se sienta afectado al percibirse subestimado o puesto en un lugar de inferioridad por otros que se creen mejores. Esta amenaza puede activarse ocasionalmente cuando estas personas experimentan un sentimiento de falta de confianza en sus habilidades como padre o madre. A veces, su sistema de radares les permite detectar cualquier señal de subestimación, a la que reaccionan con rabia frente a quienes perciben que los están poniendo por debajo de su nivel.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden detonar esta amenaza de la subestimación:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ESTA AMENAZA ACTIVAR OCASIONALMENTE TUS DOLORES PARTICULARES?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:

SUBESTIMACIÓN (ALTO)

La amenaza de la subestimación hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta afectado y molesto al percibirse subestimado o puesto en un lugar de inferioridad por otros que se creen mejores. Esta amenaza puede activarse cuando estas personas experimentan un sentimiento de falta de confianza en sus habilidades como padre o madre. Su sistema de radares les permite detectar cualquier señal de subestimación, a la que reaccionan con rabia frente a quienes perciben que los están poniendo por debajo de su nivel.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden detonar la amenaza de la subestimación:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ACTIVAR TUS DOLORES PARTICULARES ESTA AMENAZA?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:

TRAICIÓN (MEDIO)

La amenaza de la traición hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) en ocasiones aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta como una presa fácil de ser engañada y lastimada. Por ello, estas personas tienen un sistema de alerta ante algunas señales de riesgo que indiquen que los demás pueden sacar algún posible provecho de ellas.
Los radares de estos padres y madres interpretan en ocasiones actitudes o comportamientos como posibles traiciones, complots, conspiraciones, simples deslealtades o malas intenciones. La amenaza se activa especialmente en escenarios en los que el padre o la madre percibe que puede ser engañado o lastimado y en circunstancias en las que algunas personas, incluidos sus hijos, pueden aprovecharse de él.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden esporádicamente detonar esta amenaza de la traición:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ESTA AMENAZA ACTIVAR OCASIONALMENTE TUS DOLORES PARTICULARES?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría ocasionalmente activarlo cuando, por ejemplo:

TRAICIÓN (ALTO)

La amenaza de la traición hace referencia a situaciones en las que los hijos (o aspectos relacionados con ellos) aumentan la probabilidad de que el padre o la madre se sienta como una presa fácil de ser engañada y lastimada. Por ello, estas personas tienen un sistema de alerta ante cualquier señal de riesgo que indique que los demás pueden sacar algún posible provecho de ellas.
Los radares de estos padres y madres interpretan actitudes o comportamientos como posibles traiciones, complots, conspiraciones, simples deslealtades o malas intenciones. La amenaza se activa especialmente en escenarios en los que el padre o la madre percibe que puede ser engañado o lastimado y en circunstancias en las que algunas personas, incluidos sus hijos, pueden aprovecharse de él.
Situaciones en la crianza como las siguientes pueden detonar la amenaza de la traición:
Con tu compañero de crianza:
Por parte de tus hijos:
Por parte de ti, hacia tus hijos:
¿CÓMO PUEDE ACTIVAR TUS DOLORES PARTICULARES ESTA AMENAZA?
Si tu dolor más alto es la insuficiencia, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el rechazo, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desamor, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:
Si tu dolor más alto es el desprecio, esta amenaza podría activarlo cuando, por ejemplo:

Estrategias de

Cuando los filtros de nuestra vulnerabilidad nos hacen interpretar como amenazantes a ciertas personas y circunstancias, surge un estrés y un malestar psicológico de manera proporcional al nivel de nuestras vulnerabilidades y amenazas (Alto y Medio). Ante este malestar, tendemos a huir de las amenazas reales o imaginarias conduciéndonos a un lugar seguro o, en otros casos, queremos luchar contra ellas intentando hacerlas desaparecer o transformar el mundo en un sitio menos amenazante.
Con estas estrategias buscamos disminuir el malestar cuando aparece o cuando interpretamos algo como una amenaza. Incluso ante la mera posibilidad de que se presente tal amenaza; es decir, ante la amenaza de ser lastimados en nuestra vulnerabilidad, los seres humanos huimos, no enfrentamos o buscamos reducir la probabilidad del ‘daño’ a través de mecanismo conscientes y a veces no conscientes. De igual forma, ante la amenaza, algunos luchamos, enfrentamos o intentamos suprimir lo que puede causarnos daño. Cuando huir o luchar no funciona, nos deprimimos o vivimos crisis de una magnitud que nos hacen cambiar.

Estrategias

Buscan la distensión del malestar. Son más elaboradas y requieren un proceso más preciso. En ellas se actúa preponderantemente sobre la dimensión psicológica. Estas estrategias suelen ser refinadas, modifican la experiencia de la persona o previenen que se vivan ciertas experiencias que no dependen exclusivamente de ella. Buscan evitar el malestar de formas no tan inmediatas, pero más ‘elegantes’ Las estrategias modifican el ambiente y las circunstancias con el fin de conseguir un efecto de retroalimentación por parte del mundo que le permita a la persona aliviar el malestar. 

En estas estrategias se encuentran las diferentes formas de afrontamiento de la personalidad que incluyen impactos interpersonales importantes que pueden ocasionalmente convertirse en amenazas para las demás personas.

Control obsesivo (Perfeccionismo MEDIO)

La estrategia de control obsesivo se da en padres y madres que en ocasiones buscan sentir alivio ante el malestar generado por diversas formas de amenaza.
Estos padres buscan a veces controlar sus emociones a través de un esfuerzo por mantenerse bajo su dominio o intentando controlar un poco a sus hijos.
Esto pueden hacerlo en ocasiones a través del cálculo, análisis o desarrollo de acciones que optimicen todo lo que sea amenazante, desde el tiempo, los procesos o procedimientos, la forma de hacer las cosas, las personas o cualquier variable que constituya un riesgo para su vulnerabilidad particular.
Las diferentes formas de control implican una variedad de estrategias que deben ser exploradas de manera particular, pues pueden incluir la corrección y juicio constante de los hijos, el uso de listados de chequeos, el evitar actividades que pueden hacer perder tiempo, la corroboración constante de procesos o procedimientos, el autocastigo o cualquier otra acción dirigida a controlar la posibilidad de vivir la vulnerabilidad particular. Otra forma en la que se manifiesta el control obsesivo es el micromanejo: el control minucioso de las circunstancias simples de la crianza, la modificación de ambientes, la corrección de los errores de otras personas y la construcción de rutinas muy rígidas para el funcionamiento de la familia.
En ocasiones, las personas que usan esta estrategia tienden a sobreproteger o rescatar a sus hijos de los sufrimientos normales de la vida. Su tendencia puede ser más a corregir errores que a enseñar habilidades por su necesidad de alta eficiencia.
¿Qué impacto tiene en ti esta estrategia?
¿Cómo te ven tus hijos?
¿Qué impacto tienes en tus hijos?
Las estrategias de un padre o una madre son al mismo tiempo las amenazas que experimentan sus hijos. Si bien el impacto interpersonal depende en parte de la vulnerabilidad de la otra persona, es posible que tus hijos sientan algunas de las siguientes características:
¿Qué potencial tienes como padre o madre?
La estrategia en este nivel puede tener grandes potenciales a desarrollar o aprovechar en la crianza; sin embargo, si el padre o la madre cuenta con vulnerabilidades o áreas de mejora profundas altas, este potencial suele desperdiciarse, pues se vive más apagando incendios interpersonales que trabajando en los aspectos valiosos de la vida. Ahora bien, si esta estrategia se presenta sin altos niveles de vulnerabilidad, el potencial suele estar asociado a las siguientes características:

Control obsesivo (Perfeccionismo ALTO)

La estrategia de control obsesivo se da en padres y madres que buscan sentir alivio ante el malestar generado por diversas formas de amenaza.
Estas personas buscan controlar sus emociones a través de un esfuerzo por mantenerse bajo su dominio o intentando controlar a sus hijos.
Esto pueden hacerlo a través del cálculo, análisis o desarrollo de acciones que optimicen todo lo que sea amenazante, desde el tiempo, los procesos o procedimientos, las formas de hacer las cosas, las personas o cualquier variable que constituya un riesgo para su vulnerabilidad particular.
Las diferentes formas de control implican una variedad de estrategias que deben ser exploradas de manera particular, pues pueden incluir la corrección y juicio constante de los hijos, el uso de listados de chequeos, el evitar actividades que pueden hacer perder tiempo, la corroboración constante de procesos o procedimientos, el autocastigo o cualquier otra acción dirigida a controlar la posibilidad de vivir la vulnerabilidad particular.
Otra forma en la que se manifiesta el control obsesivo es el micromanejo: el control minucioso de las circunstancias simples de la crianza, la modificación de ambientes, la corrección de los errores de otras personas y la construcción de rutinas muy rígidas para el funcionamiento de la familia. Las personas que usan esta estrategia tienden a sobreproteger o rescatar a sus hijos de los sufrimientos normales de la vida. Creen que los hijos deben seguir a los padres, las normas están para cumplirse o que hay que ‘reparar al niño’, como si este estuviera averiado. Estas personas tienden a buscar la perfección en sus tareas y en su comportamiento diario. Su tendencia puede ser más a corregir errores que a enseñar habilidades por su necesidad de alta eficiencia.
¿Qué impacto tiene en ti esta estrategia?
¿Cómo te ven tus hijos?
¿Qué impacto tienes en tus hijos?
Las estrategias de un padre o una madre son al mismo tiempo las amenazas que experimentan sus hijos. Si bien el impacto interpersonal depende en parte de la vulnerabilidad de la otra persona, es posible que tus hijos sientan algunas de las siguientes características:
¿Qué potencial tienes como padre o madre?
La estrategia en este nivel puede tener grandes potenciales a desarrollar o aprovechar en la crianza; sin embargo, si el padre o la madre cuenta con vulnerabilidades o áreas de mejora profundas altas, este potencial suele desperdiciarse, pues se vive más apagando incendios interpersonales que trabajando en los aspectos valiosos de la vida. Ahora bien, si esta estrategia se presenta sin altos niveles de vulnerabilidad, el potencial suele estar asociado a las siguientes características:

Soberbia o Narcisismo (Descalificación MEDIO)

La estrategia del narcisismo se da en padres o madres que buscan sentir en ocasiones alivio ante el malestar generado por diversas formas de amenaza suprimiendo -metafóricamente hablando- a la persona o situación que lo está causando, incluidos sus hijos. Se trata de una forma de lucha en la que estas personas descargan a veces su malestar en aquellos que amenazan su sensación de valía. La descalificación, en sus diferentes presentaciones, es su principal característica. Las diferentes formas de descalificación implican variadas estrategias que deben ser exploradas de manera particular, pues pueden incluir en ocasiones la prepotencia, las posturas de superioridad, las humillaciones y retos como forma de educar a los hijos, la agresividad al reclamar un lugar especial o respeto, la distancia afectiva o la indiferencia cuando en casa no se hace lo que la persona quiere.
Un padre o una madre que utiliza esta estrategia buscará algunas veces su propio bienestar emocional antes que el de sus hijos (aunque esto le sea muy difícil de aceptar). Espera de vez en cuando atención y reconocimiento y no siempre es empático frente a las necesidades de su hijo o hija, por lo que se centra casi siempre en sus propios sentimientos. Estos padres critican en ocasiones a sus hijos, lo que produce en ellos inseguridad y un sentido de poco éxito. También pueden ser competitivos, y pueden llegar a comparar a sus hijos con otros y presionarlos para que sobresalgan.
¿Qué impacto tiene en ti esta estrategia?
¿Cómo te ven tus hijos?
¿Qué impacto tienes en tus hijos?
Las estrategias de un padre o una madre son al mismo tiempo las amenazas que experimentan sus hijos. Si bien el impacto interpersonal depende en parte de la vulnerabilidad de la otra persona, es posible que tus hijos sientan algunas de las siguientes características:
¿Qué potencial tienes como padre o madre de familia?
La estrategia en este nivel puede tener grandes potenciales a desarrollar o aprovechar en la crianza; sin embargo, si el padre o la madre cuenta con vulnerabilidades o áreas de mejora profundas altas, este potencial suele desperdiciarse, pues se vive más apagando incendios interpersonales que trabajando en los aspectos valiosos de la vida. Ahora bien, si esta estrategia se presenta sin altos niveles de vulnerabilidad, el potencial suele estar asociado a las siguientes características:

Soberbia o Narcisismo (Descalificación ALTO)

La estrategia del narcisismo se da en padres o madres que buscan sentir alivio ante el malestar generado por diversas formas de amenaza. Estas personas intentan suprimir -metafóricamente hablando- a la persona o situación que lo está causando, incluidos sus hijos. Se trata de una forma de lucha en la que estas personas descargan su malestar en aquellos que amenazan su sensación de valía. La descalificación, en sus diferentes presentaciones, es su principal característica. Las diferentes formas de descalificación implican variadas estrategias que deben ser exploradas de manera particular, pues pueden incluir la prepotencia, las posturas de superioridad frente a sus hijos, las humillaciones y retos como forma de educarlos, la agresividad al reclamar un lugar especial o respeto, la distancia afectiva o la indiferencia cuando en casa no se hace lo que la persona quiere.
Un padre o una madre que utiliza esta estrategia buscará muchas veces su propio bienestar emocional antes que el de sus hijos (aunque esto le sea muy difícil de aceptar). Espera constante atención y reconocimiento y no siempre es empático frente a las necesidades de su hijo o hija, por lo que se centra exclusivamente en sus propios sentimientos. Estos padres critican constantemente a sus hijos, lo que produce en ellos inseguridad y un sentido de poco éxito. También, son competitivos, comparan a sus hijos con otros y los presionan para que sobresalgan o se distingan como ‘los mejores’. Están muy interesados en que la apariencia de sus hijos los haga quedar bien en público, y necesitan que ellos sean también tratados con preferencia, privilegios y reconocimiento.
¿Qué impacto tiene en ti esta estrategia?
¿Cómo te ven tus hijos?
¿Qué impacto tienes en tus hijos?
Las estrategias de un padre o una madre son al mismo tiempo las amenazas que experimentan sus hijos. Si bien el impacto interpersonal depende en parte de la vulnerabilidad de la otra persona, es posible que tus hijos sientan algunas de las siguientes características:
¿Qué potencial tienes como padre o madre de familia?
La estrategia en este nivel puede tener grandes potenciales a desarrollar o aprovechar en la crianza; sin embargo, si el padre o la madre cuenta con vulnerabilidades o áreas de mejora profundas altas, este potencial suele desperdiciarse, pues se vive más apagando incendios interpersonales que trabajando en los aspectos valiosos de la vida. Ahora bien, si esta estrategia se presenta sin altos niveles de vulnerabilidad, el potencial suele estar asociado a las siguientes características:

Complacencia o Dependencia (Búsqueda de aprobación MEDIO)

La estrategia de la dependencia se da en los padres y madres que buscan remediar el malestar que viven cuando les amenazan experiencias de rechazo o conflicto y utilizan ocasionalmente la búsqueda de aprobación, la victimización o el automaltrato público como mecanismos dirigidos a prevenir o eliminar el malestar. Un padre o madre que utiliza la dependencia como estrategia tiende a ser protector con su hijo o hija, evitando que se enfrente a situaciones que pueda causarle malestar o incomodidad. Estos padres y madres tienen en ocasiones dificultades para establecer límites claros y firmes, pues buscan la aprobación y evitan el conflicto. Se sienten en ocasiones maltratados o incomprendidos y pueden buscar la compasión y atención constantes de sus hijos. Además de esto, tienen a veces dificultades para favorecer la autonomía y la independencia de su hijo o hija, pues no se enfrentarían a momentos incómodos que son necesarios en la crianza y que puedan generar malestar en ellos.
¿Qué impacto tiene en ti esta estrategia?
¿Cómo te ven tus hijos?
¿Qué impacto tienes en tus hijos?
Las estrategias de un padre o una madre son al mismo tiempo las amenazas que experimentan sus hijos. Si bien el impacto interpersonal depende en parte de la vulnerabilidad de la otra persona, es posible que tus hijos sientan algunas de las siguientes características:
¿Qué potencial tienes como padre o madre?
La estrategia en este nivel puede tener grandes potenciales a desarrollar o aprovechar en la crianza; sin embargo, si el padre o la madre cuenta con vulnerabilidades o áreas de mejora profundas altas, este potencial suele desperdiciarse, pues se vive más apagando incendios interpersonales que trabajando en los aspectos valiosos de la vida. Ahora bien, si esta estrategia se presenta sin altos niveles de vulnerabilidad, el potencial suele estar asociado a las siguientes características:

Complacencia o Dependencia (Búsqueda de aprobación ALTO)

La estrategia de la dependencia se da en los padres y madres que buscan evitar todo el tiempo el malestar que viven cuando les amenazan experiencias de rechazo o conflicto y utilizan la búsqueda de aprobación, la victimización o el automaltrato público como mecanismos dirigidos a prevenir o eliminar el malestar. Un padre o madre que utiliza la dependencia como estrategia es protector con su hijo o hija, evitando que se enfrente a situaciones que pueda causarle malestar o incomodidad. Estos padres y madres tienen dificultades para establecer límites claros y firmes, pues buscan la aprobación y evitan el conflicto. También buscan posicionarse como víctimas para evitar enfrentar situaciones difíciles o incómodas en la crianza. Se sienten maltratados o incomprendidos y buscan la compasión y atención constantes de sus hijos. Además de esto, tienen dificultades para favorecer la autonomía y la independencia de su hijo o hija, pues no se enfrentarían a momentos incómodos que son necesarios en la crianza y que puedan generar malestar en ellos.
¿Qué impacto tiene en ti esta estrategia?
¿Cómo te ven tus hijos?
¿Qué impacto tienes en tus hijos?
Las estrategias de un padre o una madre son al mismo tiempo las amenazas que experimentan sus hijos. Si bien el impacto interpersonal depende en parte de la vulnerabilidad de la otra persona, es posible que tus hijos sientan algunas de las siguientes características:
¿Qué potencial tienes como padre o madre?
La estrategia en este nivel puede tener grandes potenciales a desarrollar o aprovechar en la crianza; sin embargo, si el padre o la madre cuenta con vulnerabilidades o áreas de mejora profundas altas, este potencial suele desperdiciarse, pues se vive más apagando incendios interpersonales que trabajando en los aspectos valiosos de la vida. Ahora bien, si esta estrategia se presenta sin altos niveles de vulnerabilidad, el potencial suele estar asociado a las siguientes características:

Evitación (Evitación social MEDIO)

La estrategia de la evitación social se da en padres o madres que buscan evitar el malestar que viven cuando enfrentan situaciones relacionadas con sus hijos o personas con quienes pueden sentirse avergonzados. Estas personas a veces huyen de algunos escenarios sociales o se ensimisman y guardan silencio para no exponerse. Las diferentes formas de evitación social implican variadas estrategias que deben ser exploradas de manera particular. Un padre o madre que utiliza esta estrategia a veces puede tener dificultades para favorecer la interacción social y el contacto con otras personas en el proceso de desarrollo de su hijo o hija. También puede evitar ocasionalmente reuniones familiares, eventos escolares o actividades sociales con otras familias lo que le impide tener oportunidades de socialización. Además, a este padre o madre le cuesta enseñar a sus hijos habilidades sociales importantes como la comunicación asertiva, la empatía y la resolución de conflictos, pues él mismo no las tiene tan desarrolladas.
¿Qué impacto tiene en ti esta estrategia?
¿Cómo te ven tus hijos?
¿Qué impacto tiene en tus hijos?
Las estrategias de un padre o una madre son al mismo tiempo las amenazas que experimentan sus hijos. Si bien el impacto interpersonal depende en parte de la vulnerabilidad de la otra persona, es posible que tus hijos sientan algunas de las siguientes características:
¿Qué potencial tienes como padre o madre?
La estrategia en este nivel puede tener grandes potenciales a desarrollar o aprovechar en la crianza; sin embargo, si el padre o la madre cuenta con vulnerabilidades o áreas de mejora profundas altas, este potencial suele desperdiciarse, pues se vive más apagando incendios interpersonales que trabajando en los aspectos valiosos de la vida. Ahora bien, si esta estrategia se presenta sin altos niveles de vulnerabilidad, el potencial suele estar asociado a las siguientes características:

Evitación (Evitación social ALTO)

La estrategia de la evitación social se da en padres o madres que buscan evitar el malestar que viven cuando enfrentan cualquier situación relacionada con sus hijos o personas con quienes pueden sentirse avergonzados. Estas personas huyen de muchos escenarios o se ensimisman y guardan silencio para no exponerse. Las diferentes formas de evitación social implican variadas estrategias que deben ser exploradas de manera particular. Un padre o madre que utiliza esta estrategia tiene dificultades para favorecer la interacción social y el contacto con otras personas en el proceso de desarrollo de su hijo o hija. También puede evitar reuniones familiares, eventos escolares o actividades sociales con otras familias, lo que le impide tener oportunidades de socialización. Además, este padre o madre no enseña a sus hijos habilidades sociales importantes como la comunicación asertiva, la empatía y la resolución de conflictos, pues él mismo no las tiene, y no le ofrece los escenarios necesarios para que se dé este aprendizaje. Esto limita el desarrollo social y emocional de los hijos por la falta de experiencias. El padre o madre tiene dificultades para expresar sus emociones y comunicarse tranquila y genuinamente con sus hijos. Esto tiene un impacto en la calidad de la relación, pues se evitarán temas incómodos o conflictivos que puede ser necesario afrontar.
¿Qué impacto tiene en ti esta estrategia?
¿Cómo te ven tus hijos?
¿Qué impacto tienes en tus hijos?
Las estrategias de un padre o una madre son al mismo tiempo las amenazas que experimentan sus hijos. Si bien el impacto interpersonal depende en parte de la vulnerabilidad de la otra persona, es posible que tus hijos sientan algunas de las siguientes características:
¿Qué potencial tienes como padre o madre?
La estrategia en este nivel puede tener grandes potenciales a desarrollar o aprovechar en la crianza; sin embargo, si el padre o la madre cuenta con vulnerabilidades o áreas de mejora profundas altas, este potencial suele desperdiciarse, pues se vive más apagando incendios interpersonales que trabajando en los aspectos valiosos de la vida. Ahora bien, si esta estrategia se presenta sin altos niveles de vulnerabilidad, el potencial suele estar asociado a las siguientes características:

Histrionismo (Llamar la atención MEDIO)

La estrategia del histrionismo consiste en un grupo de acciones que lleva a cabo el padre o la madre que busca sentir alivio ante el malestar generado por diversas amenazas y que tienen como objetivo eliminar o prevenir ese malestar. Estas acciones pueden incluir el drama o la expresión exagerada de sus emociones o de lo que acontece, hacer lo que sea necesario para convertirse en el centro de atención. Estas personas producen algunas veces señales ambivalentes y confusas, así como expresiones hiperdetalladas de lo que pretenden comunicar
Las diferentes formas de histrionismo implican variadas estrategias que se enfocan en buscar la validación y el reconocimiento de los demás, incluyendo los hijos, con el fin de sentirse seguras y valoradas. Estos padres y madres son en ocasiones dramáticos o exagerados para hacer sentir a sus hijos responsables de sus emociones. Puede además utilizar estrategias poco saludables para que sus hijos les presten la atención que quieren.
Adicionalmente, en ocasiones tienen dificultades para establecer límites claros y consistentes con su hijo o hija porque buscan un lugar protagónico en la vida de él o ella. Además, pueden transmitir a sus hijos la idea de que la forma de obtener atención y validación es a través del drama, la manipulación o la exageración.
¿Qué impacto tiene en ti esta estrategia?