RECHAZO (MEDIO)

La tendencia a este dolor genera una sensibilidad particular a sentir que necesitan la aprobación constante y estable de algunas personas, pues consideran que ser rechazados es algo incomodo. Sienten vergüenza de ser vistos en su interior por algunas personas, como si escondieran algo por lo que podrían ser humillados, burlados o poco admirados. En algunos contextos se angustian si deben exponerse. A veces tienen el sentimiento de no pertenecer en ciertos grupos, se sienten raros y fáciles de ser abandonados.
La posibilidad de ser desaprobados por otros puede llegar a afectarles.
Esta sensibilidad particular les hace interpretar como amenazantes algunas circunstancias de exposición social, novedosas o poco familiares, incluso con solo pensar o imaginar la situación interpretada como peligrosa. Algunas personas con ambivalencia afectiva o que son altamente independientes o descalificadoras los pueden activar, utilizando algunas de sus estrategias en ciertas circunstancias particulares para prevenir que surja esta sensación.
Algunas personas con este nivel de sensibilidad suelen tener creencias como:
La sensación de rechazo suelen caracterizarla algunas personas con descripciones como las siguientes:
La persona con esta susceptibilidad añora sentirse aceptado y aprobado de forma incondicional, tener parejas sin fluctuaciones afectivas y con grandes certezas, viviendo la aceptación de manera constante y estable.

RECHAZO (ALTO)

El dolor del rechazo genera una sensibilidad particular a sentir que necesitan la aprobación constante y estable de todas las personas, pues consideran que ser rechazado es insoportable. Sienten vergüenza de ser vistos en su interior, como si escondieran algo por lo que podrían ser humillados, burlados o poco admirados. Se angustian fácilmente si deben exponerse y guardan el sentimiento de no pertenencia, se sienten raros y fáciles de ser abandonados.
Les puede llegar a angustiar la posibilidad de no ser aprobados por los demás.
Puede afectarles que las demás personas no les admiren.
Esta sensibilidad particular les hace interpretar como amenazantes todas aquellas circunstancias de exposición social, novedosas o poco familiares, incluso con solo pensar o imaginar la situación interpretada como peligrosa; la ambivalencia afectiva, las personas altamente independientes o descalificadoras los activan fácilmente, utilizando las estrategias que precisen para prevenir que surja esta sensación.
Las personas con esta sensibilidad suelen tener creencias como:
La sensación de rechazo no les es fácil de describir; sin embargo, suelen caracterizarla con descripciones como las siguientes:
La persona con esta susceptibilidad añora sentirse aceptado y aprobado de forma incondicional, tener parejas sin fluctuaciones afectivas y con grandes certezas, viviendo la aceptación de manera constante y estable.